viernes, 26 de diciembre de 2008

No más niños soldados, no más niños pervertidos

La nota del día

Es rara la criatura que después de ser entrenada para matar o usada como objeto de pornografía, logra elevarse sobre esas desgracias y ser una persona de bien con alma y amor.

No mas niños soldados pidió en su mensaje navideño el Papa Benedicto, un llamado que nace de la compasión, de la cordura, de la enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo. Nadie tiene derecho de robar a un niño su inocencia, sus juegos, su alegría ni su futuro. Niños soldados luchan y mueren en África, en el Medio Oriente y también en nuestra desgarrada América. Uno de los inequívocos signos de la barbarie es forzar a niños y grupos humanos a tomar parte en luchas que no son suyas, indoctrinarlos y fanatizarlos, convertirlos en carne de cañón.

Niños soldados, los "samuelitos", murieron por miles durante la agresión roja contra El Salvador en los Años Ochenta.

"Póngase fin", prosiguió el Papa Benedicto, "a todas las formas abominables de abuso contra los menores… como la pornografía y la utilización de los niños como soldados e instrumentos de violencia… en cada niño hay un reverbero del Niño de Belén.

"Pensemos en esta noche en aquellos niños a los que se les niega el amor de los padres, a los niños de la calle que no tienen un hogar, a los niños que son utilizados brutalmente como soldados y convertidos en instrumentos de violencia en lugar de ser portadores de reconciliación y de paz… (esos niños) son heridos en lo más profundo del alma".

La Navidad, la fiesta de la familia y de los niños, de la bienaventuranza, el amor y la caridad, es el propicio momento para que cada persona y grupo humano examine su conciencia y decida si ha hecho lo que está a su alcance para proteger y dar felicidad a niños.


Protejamos a los niños de los demonios

Por extensión la violencia contra los niños va más allá de usarlos para pornografía o entrenarlos para matar. Fanatizar a un niño, robarle su capacidad para discernir y pensar con lógica y sin prejuicio, es causarle heridas que dejan cicatrices para toda la vida. La mayoría de nosotros ha visto la repugnante foto de Schafik pasando revista a niños que le presentaban armas más altas que ellos; eso no se lo hizo a sus propios hijos, pero igual de rechazable es envenenar el alma de niños y jóvenes como lo están haciendo los chavistas con los infantes en Venezuela, o los talibanes y mahometanos fundamentalistas en las madrazas del Medio Oriente.

El Papa Benedicto ha señalado que la religión, como la conducta, es sólo compatible con la dignidad humana cuando se fundamenta en lo racional y lo moral. Y eso se extiende a la enseñanza y a los cuidados que las personas y los pueblos civilizados prodigan a sus hijos: el niño de hoy a corto plazo tiene que asumir lo principal de la tarea de pasar de una generación a otra, los valores, los principios morales, las visiones estéticas y la conciencia que permite ascender de la esfera primitiva y bárbara, de lo animal en nosotros, a lo espiritual. El mundo de la cultura, de la belleza, del conocimiento superior, el universo de las artes, está accesible únicamente a las almas libres, pensantes y racionales. Es rara la criatura que después de ser entrenada para matar o usada como objeto de pornografía, logra elevarse sobre esas desgracias y ser una persona de bien con alma y amor.

Protejamos a nuestros niños.

http://elnarizon.blogspot.com/

1 comentario:

Sledge Hammer dijo...

que estos guerrilleros no han visto como los niños mueren por ser utilizados en la guerra, el otros paises educan a los niños a usar armas de fuego desde pequeños, centenares mueren y solo unos cuantos sobreviven, y luego son asesinos a sueldo, mercenarios, terroristas... por dios dejen a la niñez en paz guerrinches de mierda