lunes, 9 de febrero de 2009

Sectores radicales del FMLN protestan


Dagoberto Gutiérrez:"El FMLN debe hablar claro"


"El problema es que los dirigentes del FMLN hablan de un socialismo como el de Venezuela, pero Funes dice que eso no, entonces uno se confunde", escribió un tele espectador al programa Primera Entrevista del canal 33, el pasado miércoles 4 de febrero, mientras Dagoberto Gutiérrez, analizaba la situación planteada luego de las elecciones del 18 de enero.

Redacción CA21
redaccion@centroamerica21.com

El ex comandante guerrillero no vaciló en su respuesta: "Para resolver una serie de dudas que hay al respecto, el FMLN y su candidato deben hablar claro".

Días antes, en el editorial de la edición número 81 de la revista titulada El Socialista Centroamericano, se señalaba lo siguiente: "El FMLN incrementó significativamente su votación en relaciones a las últimas elecciones, lo que refleja un fenómeno de izquierdización de su base social electoral, aunque el discurso manejado por Mauricio Funes más bien se ubicó a la derecha del sentimiento y aspiraciones de sus bases". Y remarca:

"En aras de ganar las elecciones, el FMLN ha mantenido un discurso moderado, que ha hecho más énfasis en garantizar las inversiones de los capitalistas, que en enarbolar las reivindicaciones sociales más sentidas de los trabajadores y los pobres. Esta política y el programa abiertamente capitalista del FMLN, lejos de producir más votos, alienta a la derecha y desmoraliza a los simpatizantes del FMLN".

El editorial en cuestión concluye con esta reflexión: "Con estas posiciones reformistas y con ese programa capitalista el FMLN no podrá conquistar la mayoría necesaria para ganar la presidencia de la república, porque los trabajadores entenderían que se trata de más de lo mismo que ARENA nos ha recetado en los últimos veinte años".

Por los mismos días, en una página electrónica de la Tendencia Militante, agrupada en el Bloque Popular Juvenil, BPJ, se decía al respecto: "La dirección del FMLN ha optado por una táctica incorrecta, al tratar de convencer a la burguesía de que sus intereses no están en peligro, que respetarán la propiedad privada y no construirán el socialismo. Lo que la dirección del FMLN debería hacer es apoyarse en la clase obrera y demás pobres del campo y la ciudad quienes han demostrado su gran disposición de luchar (...) El FMLN se debe dotar de las ideas del autentico marxismo y por consiguiente no abandonar la lucha por el socialismo".

Varios analistas y políticos han señalado reiteradamente que, al no resolverse la contradicción de visión estratégica entre el FMLN y su candidato, éste ha optado por la ambigüedad o la simple evasión de los temas críticos. Sin embargo, el pasado 13 de enero, en una entrevista concedida al Diario El Mundo, Mauricio Funes decidió ser específico al menos en uno de esos temas sensibles, y declaró que un posible gobierno suyo: "no se va a construir el socialismo. Y, si lo que quiere saber es si el gobierno de Mauricio Funes va a crear las condiciones para que a largo plazo se construya el socialismo, tampoco vamos a crear esas condiciones".

Posiblemente fueron esas declaraciones las que han comenzado a generar los reclamos de la base radical del FMLN. En la referida página del BPJ se explicita ese reclamo de manera contundente: "Los dirigentes del FMLN deberían ser más honestos y plantear claramente que se elimine la palabra socialismo de los estatutos porque el programa de gobierno que están defendiendo solo busca reformar al capitalismo con mayor participación de otros sectores de la burguesía que hoy están excluidos (...) Aquí la dirección del FMLN se tendrá que poner de un lado, o se está con los trabajadores o de lado del reformismo, es decir de la burguesía (...) Pero si la burocracia del FMLN aún no se atreve a eliminar las palabras socialismo o revolución de los estatutos es porque sabe que sería muy anti popular".



¿Alianza con quiénes?

En el análisis desplegado en la mencionada entrevista del Canal 33, Dagoberto Gutiérrez planteó que el resultado de las elecciones del 18 de enero, particularmente en San Salvador, introdujo en la coyuntura electoral un cambio estratégico favorable a la derecha: "Hay que partir que las elecciones del 18 de enero las ganó la derecha, no arena sino la derecha. La primera consecuencia de la victoria de Arena en San Salvador es que marcó el fin del diferendo entre la clase gobernante y la clase dominante". Y puntualizó:

"En las elecciones del 18 el FMLN obtuvo más votos que Arena, pero no más votos que las derechas (...) Alguien me dijo que después de la derrota de san salvador, que fue una derrota estratégica, se ven menos banderas del FMLN, y eso es para inquietarse. Así como han quedado plantadas las cosas ahora, cualquiera puede ganar. Antes del 18 de enero las encuestas indicaban un ganador, pero la realidad electoral planteó un cambio estratégico y ahora cualquiera puede ganar".

Asimismo, Gutiérrez aventuró un vaticinio a propósito de las próximas elecciones presidenciales, tomando en cuenta el reciente acuerdo alcanzado político por ARENA con el PCN y el PDC: "En teoría la correlación de fuerzas que presenta la alianza de la derecha resuelve la coyuntura electoral en primera vuelta. El 15 de marzo va a ganar quien resuelva correctamente la política de alianzas".

En ese punto, el ex comandante, que también ha reiterado que el FMLN no debe centrar sus esfuerzos en intentar seducir al gran capital, se suma a los reclamos realizados al FMLN: "Arena gana con los votos de los más pobres, no con el voto de los más ricos, que son poquitos. Entonces ¿dónde tiene que dar el FMLN la pelea estratégica si quiere ganar? La respuesta es: junto a los más pobres (...) La política de alianzas del FMLN debe orientarse hacia el movimiento popular".

Pero explicó que "la relación entre el movimiento popular y el FMLN se rompió hace décadas por decisión de la cúpula del FMLN (...) El Movimiento popular no es parte del FMLN, ni el FMLN es parte del movimiento popular. Pero el FMLN debe aspirar a ser parte del movimiento popular".

El problema para el FMLN y su candidato parece ahora más claro, con la creciente irrupción de las voces del sector más radical del partido y de sus aliados, que exigen el fin de las ambigüedades de discurso y programáticas, y una clara definición por el llamado socialismo del siglo XXI, porque según Dagoberto Gutiérrez: "para nosotros el norte está es el sur, en la integración del proyecto de Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Bolivia y Ecuador".

¿Podrá Mauricio Funes seguir sosteniendo, ante esas voces, que no está interesado en construir el socialismo y ni siquiera en comenzar a poner las bases para su construcción, o por el contrario hará caso omiso de esos reclamos y seguirá empeñado en seducir a los grandes empresarios nacionales?

http://centroamerica21.com/edicion94/pages.php?Id=708

sábado, 7 de febrero de 2009

Ávila auténtico y concreto

Por las mismas razones por las que siempre prefiero lo propositivo, comentaré sólo el que sin dudarlo, y por mucho, es el mejor programa de gobierno presentado a la ciudadanía. Sus virtudes son:

*Es el más completo, abarcando toda la problemática nacional, como ningún otro en la historia.

*Aclara y precisa concretamente cómo se van a hacer las cosas y conseguirse fondos. Es realista.

*El detalle y la capacidad no vienen sólo de ARENA, han participado centenares de especialistas.

*Contiene una apertura sectorial y ciudadana auténtica y probada en la inclusión programática.

*Contiene el mayor cambio positivo posible; una renovación que llega hasta el mismo partido.

*Se enfoca hacia el alivio económico para los más necesitados y la clase media dentro de la crisis.

*El equipo es "A-1", liderado por el embajador León, por lo que se espera que así será el gabinete.

Así como la doctrina y teoría han descendido a la concreción práctica, igualmente la parte operativa y humana se están mostrando: Unir los sectores (un tanto alejados, sin exagerar, ahora son un puño); atraer a los huraños y alejados; convencer a los medrosos; escoger a los mejores, conocidos o no; hacer participar a la gente de todos los niveles; escoger en la gestión a los que ha puesto, destacándose --aparte de Arturo Zablah, claro está-- al gran León arenero, el bueno, sencillo y brillante embajador, quien al mismo tiempo que llama al programa frentista una "ocurrencia peligrosa y un panfleto universitario", cita una correcta y ajustada frase como decir que "una visión sin planes es un sueño".

Pero sucede que con este programa con la vista en el cielo y los pies en la tierra, se nos va a hacer el sueño salvadoreño.

Mencionaré siete aspectos del gran programa, adjuntando uno que otro granito de arena. Son:

1. El no aumentar los impuestos, incluso bajándolos para los de cierto nivel y combatiendo la evasión. El quid acá está en que se logre esto último, que sería un torrente para el Estado.

2. Focalizar los subsidios y estar atento con los ajustes salariales. Va directamente con la justicia distributiva y la potenciación del poder adquisitivo; habrá que agregarle una cultura de ahorro.

3. Potenciar la Procuraduría del Consumidor, la Red Solidaria y Fosalud. Lo que da un mentís a los que dudan sobre su solidaridad, como a tanto ingrato que tiende a denigrar al actual Gobierno.

4. Apoyo a la Vivienda (22.000 casas). No debe olvidarse a las clases medias en estos programas.

5. Reformar la LACAP en función de compras comunes para el sistema de Salud. Debiérase realizar algo todavía más profundo: un instituto central para licitaciones y compras públicas.

6. Reforma a la Ley de los Partidos Políticos. Confío que Rodrigo le entre al tema de los diputados.

7. Banca Solidaria. No deben satanizarse ni la comercial ni la estatal, siempre que coexistan, pero la verdadera banca de desarrollo (temida por las otras) es precisamente esta que hace falta.

Aunque personalmente no participé en esta elaboración, he plasmado muchas de estas ideas durante décadas en artículos y un libro; nunca he estado tan identificado. Querido pueblo, piense y analice…

*Lic. en Ciencias Políticas.

http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3303487

jueves, 5 de febrero de 2009

¿Debacle roja?

El FMLN perdió la batalla por San Salvador, y ese hecho ha transformado por completo el escenario político nacional. Víctimas del desconcierto ante esa derrota, los dirigentes efemelenistas intentaron minimizarla hasta el punto en que, ante la celebración de sus adversarios, Mauricio Funes llegó a decir, en un desafortunado exabrupto, que "los areneros se conforman con tan poco".

Geovani Galeas
redaccion@centroamerica21.com

Pero además, en general, las elecciones municipales y legislativas del pasado 18 de enero, también pusieron otra realidad sobre la mesa: al no concretarse ni de lejos el tan anunciado "tsunami rojo", que los efemelenistas y su candidato presidencial daban por seguro, basándose para ello en los números de las encuestas de tres universidades, comenzó a perfilarse la posibilidad contraria, es decir, la de una debacle roja.

Uno de los primeros en advertir ese escenario fue precisamente el más agudo y experimentado de los analistas de la izquierda nacional, el ex comandante guerrillero Dagoberto Gutiérrez, quien ante los resultados electorales vio confirmada la razón de las advertencias que desde hace tiempos venía haciendo a la dirigencia roja: "La izquierda partidaria al perder San Salvador ha sufrido el mayor golpe político esperable", escribió el ex comandante.

En su análisis, que puede leerse en la página electrónica oficial de la agrupación que dirige, Tendencia Revolucionaria, y que fue publicado nueve días después de los pasados comicios, Dagoberto Gutiérrez puntualiza las que a su juicio constituyen las debilidades más notorias del FMLN y de su campaña electoral:

"La omnipresente idea de que la campaña ha de privilegiar las buenas relaciones con el capital y no la confianza y la comprensión con los sectores populares; una reiterada prepotencia y triunfalismo, percibidos ambos por el pueblo, y que ha instalado en la cabeza política la idea equivocada de que una victoria electoral del FMLN está escrita en los cielos y es dictada por los Dioses; débil vocación para escuchar opiniones y pareceres de otros sectores afines o no ideológicamente, cercanos o lejanos políticamente".

Pero el ex comandante Gutiérrez no solo advierte las falencias propias del desempeño del FMLN, sino que además apunta la manera en que estas, al evidenciarse con toda claridad en el fracaso de San Salvador, se traducen en ventajas notables para la derecha frente a las próximas elecciones presidenciales de marzo: "(Ese fracaso) es un factor altamente moralizante para las filas de las derechas y Areneras y puede ser desmoralizante para las filas del FMLN". Y remarca: "El resultado electoral del 18 de enero fortalece la posición del aparato del partido ARENA frente a la clase dominante. Este es el resultado político más determinante del 18 de enero, porque es de esperar nuevos acuerdos entre los que dominan y los que gobiernan, modificando y dando fuerza a la campaña presidencial de ARENA (...)

El resultado de San Salvador es un tambor sonando para el FMLN, porque muestra y demuestra que los resultados electorales nunca están escritos en piedra y, por el contrario, tienen una arqueología suficientemente volátil para ser determinada en los últimos instantes de un tramo electoral".

Profecía cumplida

En efecto, pocos días después de publicado el análisis en cuestión se registraron, la semana anterior, dos hechos significativos: por un lado, los líderes históricos areneros y los grandes empresarios que notoriamente se habían alejado de la campaña de Rodrigo Ávila, hasta el extremo de que algunos de ellos incluso habían realizado discretas aproximaciones a la campaña de Mauricio Funes, decidieron hacer pública su decisión de cerrar filas en torno a Ávila, generando con ello una oleada de entusiasmo y optimismo en ARENA.

Por el otro lado, el diputado efemelenista Salvador Arias, que fue defenestrado públicamente por Mauricio Funes, y que hasta el momento se había mantenido en un resignado silencio, reapareció en el programa televisivo Ocho en Punto, de canal 33, sosteniendo una posición política que ha sido reiteradamente objetada por Mauricio Funes, pero reafirmada por los dirigentes más poderosos de la cúpula efemelenista: la adhesión de ese partido al "Socialismo del siglo XXI" propugnado por el coronel Hugo Chávez.

En dicho programa televisivo, Arias reivindicó punto por punto el proyecto elaborado por Shafik Hándal, cuyos elementos sustantivos (definición socialista y antisistema del FMLN, adhesión al proyecto chavista, regreso al colón y rechazo al tratado de libre comercio con los Estados unidos, entre otros), han sido rechazados por Mauricio Funes.

Mientras Funes se esfuerza por hacer creer que su paradigma es el socialismo light a la española, chilena y brasileña, Arias, manifiesta su afinidad con China, Cuba y Venezuela. Precisamente unos días antes, Mauricio Funes había reiterado al periódico El Mundo que no estaba interesado en construir el socialismo, y ni siquiera en poner las bases para su construcción. Sin embargo, cuando en el programa en cuestión el conductor del mismo, Nacho Castillo, le preguntó a Salvador Arias si la candidatura de Mauricio Funes significaba que el FMLN había renunciado al socialismo, aquél respondió: "No, los estatutos son muy claros en eso. La tarea del partido es caminar hacia el socialismo".

Lo significativo en este punto no es la postura personal de Salvador Arias, que en el mismo nivel de contradicción con Mauricio Funes ha sido manifestada por José Luis Merino, Medardo González y Salvador Sánchez Cerén, sino el hecho de que haya decidido romper su silencio, en el entendido que su posición está efectivamente sostenida en los estatutos partidarios y es compartida por las bases. En otras palabras, justo en el momento en que ARENA ha comenzado a cohesionarse nuevamente en torno a su candidato presidencial, el FMLN empieza a mostrar en público las fisuras entre el partido y Funes y sus amigos.

Se trata entonces de la apertura del escenario perfilado por Dagoberto Gutiérrez como consecuencia de los resultados del 18 de enero, en los que el fracaso efemelenista en San Salvador aparece como el factor determinante. Desde esa perspectiva es que una posible debacle roja ha comenzado a cobrar visos de realidad. Todo ello tiene explicación en un principio básico, totalmente evidente en el nuevo escenario político: la victoria moraliza y une, la derrota desalienta y divide.

http://centroamerica21.com/edicion93/pages.php?Id=688

miércoles, 4 de febrero de 2009

Este es el cerebro de las campañas sucias del FMLN.

Conózcalo. Identifíquelo. Este hombre es realmente maligno. No tiene amigos, ni familia, ni lealtades.

Creador y director del los Blog El Trompudo, Simpatizantes del FMLN, Bastadecasaca y otros similares, que se caracterizan por la violencia y la vulgaridad. Operador Político de operaciones de comunicación negra de Sifgrido Reyes y Mauricio Funes. Como cobertura para sus actividades se desempeña como director de Comunicaciones de la Corte Suprema de Justicia donde cuenta con la complicidad de algunos magistrados ligados al FMLN.

Dirige una oficina encargada de hacer llamadas telefónicas y enviar correos electrónicos vulgares a los medios de comunicación cuando entrevistan a diversas personalidades del partido ARENA o críticos del FMLN. Siniestra Hoja de Vida.

Nació en Honduras en un hogar humilde. Su verdadero nombre es Walter Martínez Raudales. Pero se avergüenza de sus orígenes y omite su primer apellido.

Estudio con los Jesuitas e intentó convertirse en Sacerdote. Durante sus años de estudiante mantuvo una relación sentimental con el Sacerdote Rodolfo Cardenal. Raudales fue separado de la congregación para evitar un escándalo. Años después también se le pidió a Cardenal no aparecer en actos públicos de la UCA. Trabajó después de la guerra en las radios subversivas YSUCA, Venceremos y Farabundo Martí. De todas fue despedido. Se vinculó por un tiempo, durante el gobierno de Armando Calderón Sol al Organismo de Inteligencia del Estado (OIE), en donde fue contratado para vigilar a personas ligadas a la UCA como Carlos Ayala, director de YSUCA, al padre José María Tojeira, Rector de la UCA, y a los intelectuales Carlos Veliz y Miguel Angel Chinchilla.

En 2004, manipuló el día de las elecciones presidenciales una encuesta encargada por Mauricio Funes, entonces entrevistador del canal 12. Además, en este mismo año Raudales fue contratado por la cúpula ortodoxa del FMLN para que divulgara una encuesta de opinión pública bajo la firma de una institución de estudios superiores con el fin de favorecer al entonces candidato del FMLN Schafik Handal.

Walter Raudales, se ha especializado en la manipulación de estudios de opinión pública y campaña sucia la cual desarrolla a través de los blog antes mencionados, luego de su paso como uno de los principales responsables del desaparecido periódico “Frente”, órgano oficial del FMLN en aquel entonces. Actualmente, Raudales es uno de los principales consejeros y asesores de Mauricio Funes junto a Hato Hasbún, quienes son los que le hablan al oído a Funes.

Walter Raudales, ha sido el creador de hacer llegar correos electrónicos fantasmas donde ataca a cualquier persona, utilizando nombres de respetables personalidades como fue el caso de la utilización del nombre de Sandra de Barraza con el cual desacredito al candidato a la vicepresidencia Arturo Zablah.

Pese a que Raudales tiene años de residir en El Salvador, siempre ha mantiene contactos con sus raíces políticas hondureñas por medio de ala comunista del Partido Liberal al cual a pertenecido desde su juventud. Raudales fue uno de los principales asesores del actual presidente Manuel Zelaya, a quien le diseñó la estrategia de campaña de ataques contra Mel Zelaya.

Walter Raudales, sostuvo durante varios meses una relación íntima con el abogado Fabio Castillo, quien le consiguió el puesto que actualmente tiene en la Corte Suprema de Justicia y, desde donde juega un importante papel en la toma de decisiones de algunos jueces y magistrados para favorecer a algunos miembros del FMLN como fue el caso de Raúl Alexander Granillo, mejor conocido como "Comandante Marcelo", el segundo hombre en importancia de las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), brazo armado del Partido Comunista, y a quien se le acusa de ser uno de los responsables de los secuestros de Andrés Suster, Guillermo Sol Bang, Karim Salume, Alberto Hill y Nelson Machuca entre otros.

Su ex esposa Elena Cerna, una activista comunista, lo abandonó acusándolo de mantener relaciones homosexuales.

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martes, 3 de febrero de 2009

Damos micrófono pero cuestionamos

Pedir a Funes "que defina con mayor precisión su programa de gobierno", es una simpleza, pues el candidato dirá lo que cree que sus interlocutores quieren oír.

El candidato de los comunistas, Funes, rehúsa que lo entrevistemos por una sola razón: que no nos dejamos dar atol con el dedo, que cuestionamos sus posturas y juzgamos su moral por conocer la calaña de los individuos que lo rodean de cerca, sus arrimados. Ha tenido el señor Funes el cuidado y olfato para rodearse de cínicos, canallas, sinvergüenzas, bagazos políticos y oportunistas. "Dime con quién andas…".

No solemos dar espacio a los que vienen a contarnos historias sin que las pongamos en tela de juicio y pidamos aclarar contradicciones o vacíos en lo que se dice. Hace un cuarto de siglo, Duarte prohibió a sus funcionarios dar declaraciones a EL DIARIO DE HOY, las que irresponsablemente se publicaban en otros medios. Pero el paso de los meses comprobó que las informaciones eran propaganda, que nada de lo ofrecido se cumplía. Eso permitió a nuestros lectores hacerse una imagen clara y veraz de la realidad nacional. Para informadores responsables no basta lo que alguien dice y promete, sino que debe aclarar cómo lo cumplirá.

Pedir a Funes "que defina con mayor precisión su programa de gobierno", es una simpleza, pues el candidato dirá lo que cree que sus interlocutores quieren oír. Si está frente a empresarios, les promete que va a respetar la propiedad, que les concederá créditos y que les dará todo su apoyo; en los pueblos despotrica a grandes voces ofreciendo combatir a los "oligarcas"; a empleados y personas de la clase media les insinúa que va a cancelar las deudas de las tarjetas "topadas", problema que él ha sufrido en carne propia; en las barriadas asume unas posturas y frente a estudiantes dice que sus cambios traerán grandes empleos para ellos. Pero los que venimos de vuelta y que durante años oímos a candidatos de todo color y laya pintar las maravillas que iban a lograr chasqueando los dedos, sabemos dos cosas: que muy poco de lo que diga Funes piensa cumplir y que además en el país se va a hacer lo que dispongan los verdaderos cabecillas del partido, los capitanes que mandan a los marineros. Y Funes es marinero en esa nomenklatura. Lo que esos capitanes piensan está definido con claridad en sus programas: establecer una dictadura socialista a la imagen y semejanza de Cuba y Venezuela.

Prometen créditos en medio de una crisis

Funes ya dejó entrever de dónde piensa sacar parte del dinero para realizar sus milagros: lo primero, a través de préstamos internacionales, los que la banda roja ha venido rechazando con el argumento de que el país está sobreendeudado. Le van a llover préstamos cuando hay una grave crisis de crédito a nivel mundial y teniendo además El Salvador los peores antecedentes de ser país que pide y recibe préstamos para que luego la Legislatura los rechace; lo segundo, recogerá dinero con una reforma fiscal "para combatir la evasión". En sus febriles cerebros, los rojos imaginan que la "oligarquía" tiene billones de dólares escondidos a los que les van a caer encima.

En estos planes chocan dos objetivos: reactivar la economía por una parte y elevar impuestos en medio de una crisis. En el peor momento para la economía, cuando los sectores productivos se esfuerzan y sacrifican para sobrevivir, se desataría la persecución por parte de los ignorantes y resentidos que acusan a los empresarios de crecer por obra de "privilegios".

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domingo, 1 de febrero de 2009

No soy avestruz

Paolo Lüers

Si no estás a favor del FMLN, ¿en qué te convierte esto en un país donde la única alternativa real, en términos electorales, al Frente es ARENA?¿En esta disyuntiva, no preferir al FMLN me convierte en derechista? No es tan simple. Más bien, es un asunto sumamente complejo. Yo digo que, aunque no apoyo al FMLN, sigo siendo de izquierda. Aunque por efectos prácticos y electorales, hoy por hoy, quien critica al FMLN, ayuda a ARENA.

¿Y qué culpa tengo yo de que no existe otra alternativa más allá de FMLN y ARENA? ¿Qué culpa tengo yo que no existe una opción de izquierda democrática?

¡Toda la culpa del mundo! La tengo que asumir, junto con toda la masa crítica que hemos salido del Frente y que no hemos sido capaces de construir una alternativa. Tiene razón la generación de nuestros hijos de criticarnos. Esto es nuestro pecado, hay que asumirlo, no que nos hayamos hecho de derecha. Nuestro pecado es no haber construido la alternativa al Frente, la izquierda democrática.

¿Este vacío me obliga a apoyar al FMLN, sólo para que no me digan derechista? ¡No way! Resulta que precisamente por haber sido de izquierda toda mi vida, no puedo estar en favor de que llegue al poder el Frente. Para mí, la izquierda ortodoxa, autoritaria e intolerante es el mayor obstáculo para el desarrollo de la izquierda democrática.

Me lo dice mi experiencia propia como parte de la izquierda antiautoritaria europea, que se enfrentó al mismo tiempo y con la misma radicalidad, en el histórico movimiento del 68, a la guerra gringa contra Vietnam y a la represión soviética contra la izquierda democrática en Praga. Me lo dice la historia de las izquierdas: O son plurales y democráticas, o se vuelven autoritarias y represivas. Esto fue así en la Rusia de Lenin como en la China de Mao. Esto es así en la Venezuela de Chávez y en la Nicaragua de Ortega, y estoy convencido que así será en un El Salvador gobernado por Funes y el FMLN.

¿Esta experiencia y esta convicción me vuelven derechista? No. Me confirman mi identidad de izquierda antiautoritaria.

Es cierto, si las opciones se reducen a FMLN y ARENA, prefiero en el poder al último. Un gobierno de ARENA será menos dañino, menos hostil, menos represivo para la izquierda democrática. Un quinto gobierno de ARENA no es nada deseable, pero nos deja más espacio para construir alternativas. Habrá que criticarlo, auditarlo y a lo mejor confrontarlo, desde el principio. Pero constituye menos peligro para la pluralidad, para la libertad, para la democracia. Los daños que causaría son reversibles. Los que causaría el FMLN, tal vez no.

Urge construir una oposición democrática capaz de sustituir a ARENA en el poder. Son los dirigentes del FMLN, que tienen 15 años de hacer todo lo posible para que en El Salvador no nazca una izquierda democrática. Detestan a la socialdemocracia, porque saben que es el antídoto a su idea del socialismo autoritario. Estando en el poder, harán aun más para evitar que nazca su competencia más peligrosa, la izquierda democrática.

Decir todo esto en público, y con argumentos de izquierda, es considerado traición por el FMLN. Para mí, es fidelidad con los principios de izquierda que me han movido desde las luchas antiautoritarias de 1968, cuando nos tocó enfrentar a las ortodoxias que estaban gobernando de ambos lados del Muro de Berlin. Es fidelidad con los principios que me han llevado a incorporarme a las filas rebeldes en El Salvador.

Los que somos de izquierda y no estamos con el FMLN, tenemos que pensar muy bien cómo actuar en esta coyuntura electoral. Hacer de avestruz, metiendo la cabeza en la arena para esperar que pase la tormenta, no es opción.

http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3279728

viernes, 30 de enero de 2009

¿Socialismo para siempre?


Por Carlos Alberto Montaner

José Luis Merino es la cabeza ideológica más notable del FMLN salvadoreño. Es importante citarlo porque su partido, que es el de los comunistas, puede ganar las próximas elecciones presidenciales convocadas para el 15 de marzo. Hace un par de años, en una entrevista periodística franca y brava, Merino explicó que el Socialismo del Siglo XXI tenía vocación de permanencia.

Esto fue lo que dijo cuando le preguntaron si en los planes del FMLN estaba llegar al poder para alternarse en él: "No. Nosotros no somos alternancia, somos alternativa. Es llegar al poder, conquistar a la nación entera y que esa forma de gobierno no cambie. Por supuesto no con las bayonetas ni con persecución. Hay ejemplos, como Venezuela, que es nuestro modelo".

Es cierto. Perder las elecciones y entregar el poder a un nuevo gobierno y a un nuevo partido es una costumbre curiosa de las democracias occidentales, que bordea la ordinariez ideológica. El "Socialismo del Siglo XXI" no es una variedad teórica del modelo occidental, sino un método de gobierno encaminado a construir sociedades verticales y autoritarias en las que desaparecen los esquemas republicanos clásicos de balance de poderes, protección de los derechos individuales y partidos que compiten por el favor popular para ocupar la casa de gobierno y administrar el espacio público con arreglo a las leyes.

Para Merino, como para Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa y Daniel Ortega, cuando se gana las elecciones no se recibe un mandato del pueblo para llevar adelante un programa de gobierno, sino se legitima la autoridad del gobernante para mandar y guiar al pueblo de acuerdo con el sabio e infalible criterio de líder iluminado.

Por eso es vital la consulta venezolana del 15 de febrero próximo. Chávez trata de legitimar la reelección indefinida. Si perdiera, su mandato terminaba a principios de 2013 y presumiblemente un candidato de la oposición lo sustituiría y comenzaría el desmantelamiento de su disparatada forma de gobierno.

Tarea, por cierto, muy difícil, dado el nivel de control institucional logrado por el chavismo a lo largo de la década pasada, periodo en el que el pintoresco teniente coronel se apoderó y colocó a su servicio a casi todos los órganos de gobierno, convirtió la hacienda pública en una caja chica para comprar conciencias e hizo crecer el peso del Estado hasta un porcentaje insoportable del PIB nacional.

¿Permitirá Chávez que ese absurdo desbarajuste, al que llama, pomposamente, "revolución bolivariana" sea liquidado sin gloria ni lucha en una consulta popular democrática? Francamente, no lo creo. Mi impresión es que, antes de los comicios, hará cuanta jugada sucia esté al alcance de su partido para impedir el triunfo de la oposición. Pero, una vez llegado el conteo de los votos, si las urnas le son adversas, Chávez recurrirá a cualquier trampa, por burda que sea, con tal de permanecer en el poder.

Esas obscenas imágenes del jefe de la policía de Caracas fabricando cócteles Molotov para incriminar a los estudiantes de la oposición y encarcelarlos por terroristas, grabadas subrepticiamente y exhibidas en todo el mundo, no dejan lugar a dudas: Chávez está dispuesto a todo.

Además, los chavistas han comprobado que no pagan por eso el menor precio político. En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega, el más débil de los eslabones del "Socialismo del Siglo XXI", se robó descaradamente los resultados de las elecciones de noviembre pasado, y no ocurrió absolutamente nada.

La OEA miró en otra dirección, todas las naciones ignoraron la Carta Democrática firmada en Lima el 11 de septiembre de 2001, y poco después los gobernantes de toda América Latina, vulnerando los principios del Grupo de Río, se reunieron en Sauipe bajo la inescrupulosa hospitalidad de Lula da Silva, para acelerar el proceso de unificación del continente y consagrar, de paso, el liderazgo de un Brasil "pragmático" y amoral al que le tiene sin cuidado el respeto por los derechos humanos o las libertades fundamentales.

¿Qué deben hacer los demócratas venezolanos (y los bolivianos, los ecuatorianos, los nicaragüenses y, próximamente, los salvadoreños) ante un adversario que no cree en la democracia como un fin, sino como un medio de destruir el sistema republicano y el modelo económico fundado en el mercado y la propiedad privada? Sin duda, y pese a todo, salir a votar y aprovechar todos los espacios que los enemigos de la libertad no consigan ocupar.

Si la URSS y sus satélites, que eran inmensamente más fuertes y organizados que estos descendientes de pacotilla, tarados por la retórica tercermundista, se hundieron bajo el peso de sus errores, a los chavistas de todas las latitudes no les irá mejor. Es sólo cuestión de tiempo, valor y resistencia. (Firmas Press).

http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3273672